La instalación de suelos compuestos puede transformar su espacio exterior en una zona bonita y funcional que requiera un mantenimiento mínimo. Conseguir un acabado profesional implica una planificación cuidadosa, una instalación precisa y un mantenimiento regular. Esta guía le guiará a través de los pasos esenciales para garantizar que su tarima de material compuesto tenga un aspecto estupendo y dure años.
Antes de empezar la instalación, es fundamental reunir todas las herramientas y materiales necesarios. Necesitará tablas de tarima compuesta, viguetas, tornillos o fijaciones ocultas, una sierra, un taladro, una cinta métrica, un nivel y equipos de seguridad como gafas y guantes. Además, consulte las directrices del fabricante para obtener recomendaciones específicas sobre la instalación y el mantenimiento.
Comience por preparar la zona donde se instalará la tarima. Despeje el espacio de escombros, plantas o tarimas viejas, si procede. Asegúrese de que el suelo esté nivelado y estable para proporcionar una base sólida para la tarima. Si va a construir una terraza elevada, considere la posibilidad de instalar una subestructura de madera tratada a presión o soportes metálicos para elevar la terraza por encima del suelo. Un drenaje adecuado también es esencial para evitar que el agua se acumule bajo la terraza, lo que puede provocar la aparición de moho y podredumbre.

Una vez preparada la zona, coloque las vigas. La separación entre las viguetas suele depender del tipo de tarima compuesta que se utilice, así que consulte las especificaciones del fabricante. Por lo general, las viguetas deben tener una separación de 16 ó 24 pulgadas. Utilice un nivel para asegurarse de que las viguetas están niveladas y fíjelas en su sitio con los tornillos adecuados. Es esencial comprobar si las viguetas se tambalean o son inestables, ya que esto puede afectar al acabado general del entarimado.
A continuación, es hora de cortar las tablas de material compuesto a medida. Mida la longitud de la zona en la que va a instalar las tablas y marque las dimensiones en el material compuesto. Utilice una sierra circular o una ingletadora para realizar cortes limpios y rectos. Al cortar, es aconsejable llevar gafas de seguridad para protegerse los ojos de los residuos. Después de cortar, manipule las tablas con cuidado para evitar astillar o dañar los bordes.
Al instalar las tablas de la tarima, es importante dejar espacios adecuados para la dilatación y contracción. Los materiales compuestos pueden dilatarse cuando hace calor y contraerse cuando hace frío. Normalmente, debe dejarse un espacio de entre un octavo y un cuarto de pulgada entre cada tabla y en los extremos para permitir este movimiento natural. Si utiliza fijaciones ocultas, siga las instrucciones del fabricante para una correcta instalación y conseguir un aspecto sin juntas.
Fije cada tabla en su sitio utilizando los tornillos o fijaciones adecuados. Si opta por tornillos visibles, asegúrese de que se clavan rectos y a ras de la superficie de la tabla. Este detalle contribuirá a dar un aspecto profesional. Tenga cuidado de no apretar demasiado los tornillos, ya que podría deformar o agrietar las tablas.
Tras la instalación, inspeccione toda la zona del entarimado en busca de irregularidades. Compruebe si hay tablas sueltas o tornillos que deban apretarse. También es conveniente limpiar la superficie de la tarima para eliminar la suciedad o los restos que se hayan podido acumular durante el proceso de instalación. Una simple mezcla de agua y jabón puede bastar para la limpieza.

El mantenimiento de los suelos compuestos es relativamente sencillo, pero es esencial establecer una rutina para garantizar que permanezcan en las mejores condiciones. Barra regularmente la superficie para eliminar hojas y restos, ya que la acumulación puede provocar manchas o la aparición de moho. Para una limpieza más a fondo, utilice un limpiador de suelos compuestos y un cepillo de cerdas suaves. Evite los productos químicos agresivos o el lavado a presión, ya que pueden dañar el material de la tarima.
Inspeccione periódicamente el entarimado en busca de signos de desgaste o daños. Busque tablas sueltas, decoloración o cualquier otro problema que pueda surgir con el tiempo. Solucione estos problemas con prontitud para evitar un mayor deterioro. Si observa algún daño importante, consulte al fabricante o a un profesional para que le orienten sobre las opciones de reparación o sustitución.
Siguiendo estos pasos y manteniendo adecuadamente su tarima de material compuesto, conseguirá un acabado profesional que realzará su espacio vital exterior. La combinación de una instalación cuidadosa y un mantenimiento regular garantizará que su terraza siga siendo una zona atractiva y funcional durante muchos años. Disfrute de su terraza de material compuesto bien instalada y del valor añadido que aporta a su hogar.

